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martes, 21 de julio de 2015

RUTA DE LOS CASTILLOS DE LOS ALCORES (SEVILLA)

Los Alcores es una comarca muy próxima a la capital hispalense y que incluye las localidades de Carmona, El Viso del Alcor, Mairena del Alcor y Alcalá de Guadaira. Muchas de estas localidades fueron defendidas por sólidas construcciones, ya fuera como avanzadilla de Sevilla o por su lugar estratégico. El nombre de Alcores, viene del singular "alcor", que significa "colina", ya que la topografía de esta región se caracteriza por suaves colinas a lo largo de su extensión. He incluido en esta ruta otras localidades cercanas a la región por su encanto y por su interés cultural, que visitaremos a lo largo del camino de regreso.
Será la localidad de Marchena nuestro punto de partida y punto final de esta ruta, ya que nos abrirá las puertas a la comarca de los Alcores accediendo por la localidad más monumental de esta ruta: Carmona. Llegaremos desde Marchena por la A-380; es una carretera sin mayores complicaciones para rodar por ella pues sus curvas suelen ser largas y abiertas (a excepción de las curvas antes de llegar a Carmona), pero es recomendable rodar lo más cerca posible de la línea central ya que te encontrarás muchas zonas con grietas longitudinales en su recorrido. Desde la distancia, podrás contemplar sobre la loma la ciudad de Carmona, destacándose sobre todo el conjunto del Parador Nacional.



Carmona fue una ciudad fuertemente protegida por su perímetro amurallado y por su enclave estratégico desde la Antigüedad, ya que hay importantes restos íberos y romanos que así lo atestiguan. Son muchos los atractivos de esta localidad, pero nos centraremos sobre todo en sus dos alcázares. En cuanto entras en la localidad te sorprendes con el conjunto formado por la Puerta de Sevilla y el Alcázar. Atraviesa las gruesas murallas y aparca la moto para dedicarle unos minutos a visitar esta zona. Siguiendo las indicaciones del Parador Nacional llegarás al Alcázar del Rey Don Pedro, internándote en el casco histórico de Carmona encontrando conventos, iglesias, museos, palacios, plazas acogedoras,... Al llegar al alcázar del Rey Don Pedro, mi consejo es que dejes la moto en el aparcamiento después de disfrutar de las vistas de la comarca y te tomes algo tranquilo en el patio del Parador, y disfrutes de las zonas comunes que se pueden visitar.

Saldremos de Carmona siguiendo las indicaciones de El Viso del Alcor por la carretera A-398. Esta carretera tampoco presenta complicaciones para rodar por ella y en pocos minutos llegarás a una rotonda donde tendrás que decidir si atraviesas la localidad por el casco urbano hasta Mairena del Alcor, o accedes a la localidad a través de la circunvalación. Dicha circunvalación está limitada a 80 km/h a pesar de ser una vía de dos carriles por sentido y está plagada de rotondas. Cuando encuentres las indicaciones de Mairena del Alcor, puedes girar en cualquiera de ellas para acceder a la travesía de la localidad, aunque yo suelo entrar por la que tiene un gran bloque de metal oxidado en medio de la rotonda. Creo recordar que pone "Mairena Este". Una vez que llegues a la travesía, gira a la derecha y no abandones la travesía hasta llegar a la rotonda de D. Quijote y los molinos. En ella, gira hacia la izquierda y sube la cuesta continuando recto hasta encontrarte con el Castillo de Luna. Actualmente, este castillo sólo tiene visitas guiadas los martes y es conveniente pedir cita con anterioridad. En el mes de julio, se programan actos culturales los domingos por la noche (actuaciones, conciertos,...). Mairena guarda entre sus calles muchos más atractivos para dedicarle nuestro tiempo y pasear por sus calles (PINCHA AQUÍ PARA MÁS INFORMACIÓN).

Terminada nuestra visita, vuelve sobre tus pasos hasta la rotonda de D. Quijote y desde allí gira hacia la izquierda para enlazara pocos kilómetros con la A-398, que te llevará hasta nuestro siguiente destino: Alcalá de Guadaira. Personalmente me gusta entrar en esta localidad por la Avenida de la Liebre por las vistas que te ofrece del castillo y del Puente del Dragón. Antes de llegar a Alcalá de Guadaira encontrarás en la última rotonda una indicación a la derecha que reza "Polígonos Industriales". Este desvío te llevará por una zona industrial con poco tráfico y "poca vida" hasta que encuentres las indicaciones de "Centros Comerciales". Pasando junto al centro comercial de los Alcores, continúa bajando hasta que topes con el río Guadaira en una rotonda, donde sólo  tendrás que girar hacia la izquierda para encontrarte de cara con el castillo de Alcalá. Si circulas junto al dragón de colores, encontrarás una zona desde donde contemplar el castillo en las alturas mientras vigila el paso del río que le da nombre a la localidad.
 Podrías volver a cruzar el río e internarte por el centro de la localidad para llegar a su casco histórico, pero si no quieres perder tiempo, te propongo que sigas tu camino por la carretera que te indica el "dragón" subiendo la cuesta entre la arbolada, hasta que encuentras la rotonda que te indica Alcalá de Guadaira a la izquierda y Dos Hermanas a la derecha. Gira a la izquierda para llegar a la localidad con otra perspectiva de las murallas y del puente romano. Pasando el acueducto verás las indicaciones para subir al castillo. Muy recomendable es también el paseo junto a la rivera del río contemplando los viejos molinos situados junto al cauce del agua para hacer la harina que le dio a este pueblo la fama de panadero. Para acceder  a este paseo busca la zona de la feria situada junto al río o sigue las indicaciones del Parque de Oromanas.



















Desde allí accederás rápidamente a la A-92, encontrando en dirección Málaga-Granada, la salida de Morón de la Fra. Junto a la carretera se sitúa el Castillo de Marchenilla, con su imponente estampa, vigilando el paso de los viajeros que se adentran por estas tierras.


















Continuando por la carretera A-360 encontrarás, a unos 15 kms un desvío hacia Utrera por la A-8100 que deberás tomar para acceder hasta nuestro siguiente parada: Utrera. Esta localidad sevillana conocida por sus mostachones, alberga un importante patrimonio histórico en el centro de la localidad. Siguiendo las indicaciones del castillo encontrarás entre sus calles, sobre una plaza, esta fortificación a la que puedes acceder a sus restos de forma libre y gratuita (PINCHA AQUÍ)


























Desde Utrera comenzaremos nuestro regreso por la A-394 hasta Arahal. Esta carretera, al igual que las anteriores no puede considerarse de las ideales para divertirse con la moto, pero su trazado y su estado, te permitirá llegar a Arahal en una breve tirada. Entra en Arahal por la salida de El Coronil y sigue las indicaciones de "Centro ciudad". Arahal no conserva restos de fortificaciones ni castillos, pero entre sus calles encontrarás edificios emblemáticos y bellos cargados de historia, donde destacan varias de sus iglesias y palacios.

























Desde Arahal llegaremos a Paradas por una carretera muy rectilínea y con pocos kilómetros. Al llegar a la localidad entra en ésta siguiendo al frente y aparca la moto en la plaza del ayuntamiento, ya que desde allí accederás a los lugares más interesantes de esta población. El edificio más emblemático es la Iglesia Parroquial de San Eutropio, pero desde hace unos pocos años, un vecino de la localidad que ha dedicado media vida al estudio de la arquitectura mozárabe ha abierto las puertas de su casa para poder ser visitada: Carmen de los Arrayanes (situada junto al ayuntamiento)




















Una vez terminada la vista en Paradas, pondremos rumbo hacia nuestro final de ruta en Marchena. El centro de Marchena tiene diseminados entre sus calles, varios lienzos de antiguas murallas y torreones que defendían la población, siendo lo más destacable el Arco de la Rosa o Puerta de Sevilla, y la Puerta de Morón, que sirve de instalaciones para el Museo Lorenzo Coullaut-Valera. Entre sus calles destacan un sin fin de interesantes edificios tanto religiosos como civiles que te harán disfrutar de tu paso por esta localidad (PINCHA AQUÍ)



















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Nos vemos en la carretera
 Te recomiendo que eches un vistazo a la Ruta Monumental por la Campiña de Sevilla para ver más imágenes de Carmona y Marchena en este mismo blog o en nuestro canal de youtube



lunes, 10 de noviembre de 2014

POR SIERRAS DE SEVILLA Y CÁDIZ

JUNIO DE 2020: Nos adentramos entre las calles de El Coronil, y junto a su iglesia, nos encontramos un castillo integrado en su casco urbano. ¡Sorprendente!. Siempre había pasado por El Coronil, como zona de paso, pero no había entrado en el casco urbano. Muy recomendable.

La ruta que te traigo a continuación no es una ruta de esas que te gustan de estar todo el día sobre la moto devorando kilómetros, ni tampoco recorre esas localidades que algunos tienen apuntadas en su lista de lugares por visitar. Esta es una de esas rutas que uno puede hacer un domingo cualquiera por la mañana para quitarse el mono de moto, con un buen surtido de variaciones y de posibilidades para adaptarla a nuestras posibilidades de tiempo y de ganas de curvas. El nombre de la ruta le viene porque a lo largo del recorrido habrá tramos en los que pasarás de una provincia a otra, y volverás de nuevo, en apenas trayectos de un kilómetro, pasando en bastantes ocasiones de una provincia a otra y viceversa. Obviamente, lo de "Por sierras..." es porque un buen trayecto se realiza entre sierras de ambas provincias... Como en toda buena ruta de las que te propongo encontraremos varias fortificaciones en nuestro camino para visitar y disfrutar de ellas.
Bueno; ve arrancando la moto que nos ponemos en marcha.
Nuestro punto de salida y de llegada para esta ruta será Morón de la Frontera, por lo que te propongo que para llegar hasta allí desde Lantejuela te vayas por la carretera de La Puebla de Cazalla, y que hagas el recorrido de regreso por la localidad de Marchena. Te evitas repetir el trayecto y aunque la carretera de Marchena sea más larga, también es más rectilínea y puedes apretar un poco más el puño del gas para mantener una velocidad constante.


Saldremos de Morón de la Frontera por la A-360 en dirección Sevilla, para girar a los pocos kilómetros en el cruce que nos indica El Coronil. Esta carretera no entraña ninguna dificultad pues son muy pocas las curvas más o menos cerradas que te puedes encontrar y la visibilidad a lo largo de todo el recorrido es bastante bueno. Si debes tener cuidado con un pequeño tramo cuando vas llegando a El Coronil que está muy parcheado y resulta molesto en la conducción. Al llegar a la localidad sólo tienes que atravesarla para buscar la A-375, que une Utrera con Puerto Serrano. Nosotros nos dirigiremos hacia Puerto Serrano girando en el cruce a nuestra izquierda. A poco más de un kilómetro encontrarás a tu derecha, en medio de un llano, el castillo de la Aguzadera. Sí, sí,... en medio de un llano... Se ve que esta gente ya pensaba en los visitantes futuros y no quisieron fastidiar poniendo la fortificación en una zona alta. Desde la carretera hasta el castillo habrá una distancia de un kilómetro que se recorre sin problemas. Dicho castillo se encuentra con las puertas abiertas y sin ningún tipo de vigilancia (al menos todas las veces que yo he estado antes)... Tranquilamente puedes pasear por sus almenas y si no te da miedo subir a oscuras y por una escalera con los escalones medio gastados, puedes acceder a lo más alto de la torre del homenaje, disfrutando de las vistas que te ofrece.
Tras la visita, volveremos a la A-375 y continuaremos nuestro camino encontrando algunas curvas abiertas y cuestas para hacer más entretenido nuestro trayecto. Al llegar a la altura de la localidad de Montellano encontraremos un desvío a nuestra derecha justo después de subir la cuesta (¡Ojo que no está indicada la dirección!)... Ese desvío nos permitirá recorrer una carretera muy divertida para rodar con la moto teniendo tramos geniales para disfrutar de nuestras monturas. Al comienzo encontrarás algunos tramos con lineas y grietas longitudinales poco profundas pero no entrañan ninguna dificultad al rodar por ella. Además desaparecen a los pocos kilómetros. Verás un cartel medio borrado por el sol que dice que la carretera está cortada pero no le hagas caso porque la carretera fue arreglada hace unos años y como tiene poco tráfico está genial. Dicha carretera va transcurriendo entre subidas y bajadas, cambios de rasantes, curvas enlazadas y de distinto radio y algún que otro tramo más rectilíneo. En cuanto al paisaje sólo destacar la zona más elevada en la que encontramos una torre de vigilancia de la era medieval y una zona de matorrales que nos acompañarán durante un tramo del recorrido. En épocas de lluvia es conveniente que extremes las precauciones porque hay muchas explotaciones ganaderas y los vehículos al salir a la carretera dejan pegotones de barro que es mejor evitar.


Tras unos 26 kilómetros llegaremos al cruce con la carretera de Villamartín-Las Cabezas de San Juan (A-371). Esta carretera es más ancha, con un arcén en condiciones y el asfalto se encuentra en buen estado. Las curvas son de radio amplio por lo que puedes tomarlas sin tener que recurrir al freno ni al cambio de marchas dejándote llevar hasta la localidad de Villamartín, aunque si hicieras esto disfrutarías de su recorrido pero te perderías algunos de los lugares que te voy a recomendar. Una vez que enlaces con la A-371 y tomes la dirección de Villamartín, encontrarás dos desvíos hacia la localidad de Espera. Normalmente siempre entro por la segunda entrada. La carretera no está mal y su asfalto es respetable. A la distancia ya podrás divisar la silueta del conjunto que forman el Castillo de Fatetar (siglos XIII-XV) y la ermita de Santiago (siglo XV). Espera ofrece muchas visitas de interés y puedes dedicarle parte de tu tiempo si te gusta conocer parte de la Historia y disfrutar de sus monumentos y sus lugares recomendados. La última vez que estuve tuve la suerte de encontrar a la señora de la limpieza en la ermita y nos permitió la entrada a dicho lugar y al castillo.
Tras pasear por las calles de Espera saldremos de la localidad en dirección a Bornos... Ve siempre hacia abajo y buscando las indicaciones del Polideportivo-Piscina Municipal. Esta carretera no tiene demasiado atractivo paisajístico pero tiene un buen surtido de curvas enlazadas y de subidas y bajadas, aunque lo más llamativo es cuando coronas la última subida y desde allí comienzas a bajar hacia Bornos con la imagen de las aguas azules de su pantano perfiladas por las sierras colindantes. Al llegar al cruce con la A-384, atraviesa la carretera y entra en la localidad de Bornos. Al llegar a una rotonda toma la calle de la derecha. En breve empezarás a ver las indicaciones del Conjunto histórico, donde te recomiendo que aparques la moto junto a la casa-palacio de los Ribera y te pierdas un rato por sus jardines y patios y que disfrutes de otros tantos lugares de interés que ofrece al visitante esta localidad.


Regresando a la A-384 comenzaremos nuestra vuelta en dirección a Villamartín. En este corto tramo sólo destacar  la zona que discurre junto al embalse de Bornos y a una de sus lenguas de agua, que en épocas de lluvias llega a pasar por debajo de la carretera convirtiéndose ésta en un puente con aguas a ambos lados de la carretera. Dependerá del tiempo que llevemos si te animas a entrar en Villamartín o la dejas de paso continuando tu camino por la A-384 en dirección Antequera. A pocos kilómetros de dejar atrás Villamartín encontrarás un desvío a tu derecha con la indicación de Puerto Serrano. Con este desvío ahorras unos kilómetros y no tardas mucho en llegar a dicha localidad ya que el trazado y el asfalto te invitan a rodar a ritmos alegres. Al igual que Villamartín, Puerto Serrano también alberga lugares interesantes para el visitante, pero si te soy sincero las dos veces que he entrado en dichas localidades he ido con prisas y no he disfrutado de ellas ni les he dedicado el tiempo que seguro que se merecen. Así que si tienes la suerte de visitar esas localidades antes que yo, no dudes en recomendarme qué visitar y qué no debo dejarme atrás.
Rodando por la A-375 volveremos a disfrutar de una vía rápida a pesar de sus curvas y subidas, pasando sobre el río Guadalete. En pocos minutos llegaremos al desvío de Montellano viendo desde el cruce la silueta blanca de la localidad surcada por el abrazo de las sierras que la rodean. Se nos plantean tres opciones: entrar a visitar la localidad, atravesarla para regresar hasta Morón de la Frontera para poner fin a la ruta y así disfrutar del trazado de dicha carretera, o tomar el desvío que nos sale a nuestra derecha justo antes de llegar a la localidad y que nos indica la carretera de Coripe, que es la opción que yo te voy a proponer.


La carretera de Montellano a Coripe no destaca por el ancho de la calzada ni por su buen estado, aunque no está tan mal siempre y cuando no ruedes como loco. Su atractivo está en las estampas que te deja de la sierra, de sus montes, de su vegetación y de su sinuoso trazado. A pocos kilómetros de salir de Montellano te encontrarás sobre una loma la figura inconfundible del castillo de Cote. Para acceder a él tendrás que subir por unas empinadas rampas que salen por detrás de una cantera. Cuando yo subí tuve muchas dificultades porque los regajos de agua dificultaban la trayectoria. Para colmo al subir me encontré que no se podía acceder al interior del castillo. En la página web del ayuntamiento de Montellano informan que ya se puede visitar dicho monumento que se integra en la Ruta de los Castillos Testigos de la Reconquista. A pesar de que no puede entrar en el castillo, las vistas que me brindó la subida pagaron con creces el esfuerzo realizado.
Al llegar a Coripe te encuentras con la carretera de Morón-Coripe. Nosotros giraremos a nuestra izquierda para encaminarnos hacía nuestro punto de salida en esta ruta encontrándonos un recorrido serpenteante de 20 kilómetros de curvas enlazadas internas en la sierra, pero con un asfalto "cojonudo" y la diversión garantizada.

Buena ruta y nos vemos en la carretera.
ENLACES CON VÍDEOS DE YOUTUBE
Castillo de las Aguzaderas (El Coronil)
 Espera
Bornos
Villamartín
Vía verde la sierra
Castillo de Cote

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jueves, 1 de diciembre de 2011

RUTA DEL TEMPRANILLO (170 Kms)



RUTA DEL TEMPRANILLO
JAUJA, BADOLATOSA, CORCOYA, CASARICHE, BENAMEJÍ Y ALAMEDA
(SEVILLA)
La ruta del Tempranillo discurre por los vértices de tres provincias de Andalucía: Córdoba, Sevilla y Málaga, pasando por los pueblos de Jauja, Badolatosa, Corcoya, Casariche, Benamejí, Palenciana y Alameda, localidad donde descansan los restos de este “Robin Hood andaluz”. En estos pueblos, muy cercanos unos del otros (máximo 20 kilómetros) y regados por el río Genil, se desarrolla la vida de este bandolero de nombre: José María Pelagio Hinojosa Cobacho; apodado "El Tempranillo". Su figura es uno de los mitos más famosos e importantes de Andalucía. Esta ruta turística está inspirada en su leyenda, como bandido romántico, que robaba a los ricos para repartir el botín entre los pobres: indultado, rehabilitado y muerto en emboscada a manos de bandoleros. En esta ruta el visitante conocerá y disfrutará de los paisajes, ruinas arqueológicas, iglesias, fuentes, lagunas...etc, todos ellos, lugares donde transcurrió su apasionante y ajetreada vida.
Comenzaremos nuestra ruta poniendo rumbo a la localidad cordobesa de Puente Genil, como en anteriores ocasiones, pasando por las localidades de El Rubio, Marinaleda, Matarredonda y Herrera. Pero a diferencia de anteriores rutas, no pasaremos de largo en esta ocasión, pues Puente Genil será nuestra primera visita en esta apasionante ruta. Esta localidad cordobesa, recoge vestigios de su época pasada, que datan desde el Paleolítico, que se pueden apreciar en su Museo Arqueológico (Convento de la Victoria), junto a restos arqueológicos extraídos de la Villa romana de Fuente Álamo, o de la necrópolis hispano-visigoda de Los Castellares. Si entras por la primera entrada de la población y te dejas caer hacia su interior, llegarás en poco tiempo a su casco histórico, viéndote envuelto por una gran cantidad de edificios de interés cultural como la Casa-Palacio de los Duques de Medinaceli, la Parroquia de Ntra. Sra. de la Purificación (siglo XVI), la iglesia barroca de Ntra. Sra. de la Concepción (siglo XVIII), de la que destaca su portada labrada; sin contar con otras parroquias y conventos. Merece especial mención el Puente de Miragenil, que comenzó su construcción en el 1.561, a cargo de Hernán Ruiz II, y que ha sufrido a lo largo de los siglos diferentes reparaciones, pero que aún sigue en pie contemplando como corren a sus pies las aguas del Genil, antigua frontera natural entre Córdoba y Sevilla. En los alrededores de la localidad podrás encontrar los restos del Castillo de Anzur (siglo X), contemplando el paso de los viajeros.
Desde Puente Genil pondremos rumbo hacia Badolatosa parelelos al curso del Río Genil y al Paraje Natural del Embalse de Cordobilla, aunque por culpa de los montes plagados de olivos que rodean la carretera no podrás ver más allá de los márgenes de la calzada en los primeros tramos de este recorrido. La carretera serpentea entre montes mientras se va ganando altura, dejándote disfrutar de un recorrido divertido y entretenido, pues hay un buen número de curvas que se van enlazando hasta llegar a nuestro segundo destino. Debo avisarte, que en épocas de lluvia debes extremar la precausión pues encontrarás varias lagunas de barro que anegan ambos carriles de la carretera y podrían darte un disgusto si vas demasiado rápido. El origen de la población de Badolatosa, regada por las aguas del río Genil, parece provenir de la época romana, donde recibió el nombre de Latus, que significa 'vado ancho'. Después fue una cortijada perteneciente al marquesado de Estepa con el nombre de Vado de la Choza, hasta la abolición de los señoríos. La estructura que presenta la trama urbana viene determinada por su situación junto al río, por lo que su núcleo originario estaba formado por dos o tres calles paralelas al cauce y limitado claramente por un pequeño arroyo que desemboca al Genil y que ha sido una barrera al crecimiento de la ciudad hacia el sureste.
Entre los lugares más importantes del núcleo urbano está la Iglesia de Nuestra Señora del Socorro: un templo de tres naves separadas por pilares con tres tramos: crucero y capilla mayor, datada en el siglo XVII. Junto al río podemos encontrar el Centro Temático del Río Genil, disfrutando de un agradable paseo junto a este. Si tienes ocasión, te recomiendo que preguntes por Manolo el “Pirina”, que es un señor mayor que tiene en una cochera un pequeño museo de objetos antiguos y maquetas elaboradas por él mismo, que son una verdadera maravilla. Dejando atrás esta localidad sevillana, pondremos rumbo hacia Alameda, pasando previamente junto al Embalse de Malpasillo, por una carretera estrecha y plagada de curvas mixtas desde donde supuestamente, podremos hacer un alto en el Mirador del Meandro del Río Genil. Espero que tengas más suerte que yo, puesto que la última vez que realicé la ruta, fui buscando la salida para acercarme hasta dicho mirador y no di con él. En pocos kilómetros llegaremos a la pequeña localidad de Corcoya, que también fue una de las poblaciones referentes en la vida del “Tempranillo”. En su casco urbano podemos destacar la Iglesia de la Virgen de la Fuensanta, que data su construcción en los siglos XVI-XVII. Desde el casco urbano, surge una pequeña carretera que nos llevará, en un kilómetro, hasta la Ermita de la Fuensanta, lugar de peregrinación de la patrona de la localidad el día de la romería. Según se cuenta, esta ermita era muy visitada por “El Tempranillo”, dado su fuerte convicción religiosa. El arroyo del Pontón está situado muy cerca de esta ermita, y lo más característico de éste no es su profundidad, sino la pequeña gruta que existe en uno de sus tramos, producto de la unión de dos de los lados de las sierras que lo forman. Cuenta la leyenda que la Virgen de la Fuensanta unió los dos lados de la sierra para que una mujer con su hijo, a punto de morir, pudiera pasar para ir a visitar al médico que había en Alameda, de manera que formó un pasadizo entre las dos sierras que permitió el paso de esta mujer de un lado a otro. Este suceso se fecha en 1579, y desde entonces bajo este pasadizo se encuentra una pequeña gruta de una gran belleza, tanto por su estructura como por la pincelada de frescor que aporta el agua del arroyo que atraviesa este paraje, donde nuestro bandolero se ocultaba en sus visitas a la Virgen. Yo me encontré la ermita y las cuevas del Tempranillo cerradas y me quedé con las ganas de verlas por dentro, así que la próxima vez trataré de acercarme por aquí en las fechas próximas a la romería, que supongo que será más fácil encontrarlas abiertas. Desde aquí nos adentraremos en la provincia de Málaga buscando la localidad de Alameda por una carretera un poco más ancha y rectilínea, por lo que el ritmo de marcha será más constante. Por la MA-6412 llegaremos entre campos de cultivos a la localidad donde reposan los restos del “Tempranillo”. En Alameda se encuentra la Iglesia de la Virgen de La Inmaculada Concepción (siglo XVII), de estilo barroco, donde cabe destacar su retablo. En su patio encontraremos el mausoleo de José Mª El Tempranillo, donde podremos dar un postrero homenaje al bandolero en un precioso patio andaluz rodeado de flores e imágenes de nuestro personaje. Existen en Alameda importantes restos arqueológicos que resaltan la importancia que este pueblo tuvo en la época romana, de los que destacan las Termas (siglos I-III d.C). Junto a estas termas romanas se encuentra una Necrópolis Calcolítica del 2500 a. C. Cabe destacar también la Fuente de la Placeta, construida en tiempos de Carlos III con piedra antequerana. En los alrededores de la localidad, en la carretera que conduce hacia La Roda de Andalucía, puedes encontrar la Reserva Natural de la Laguna de la Rotosa, donde acuden muchos flamencos de la laguna de Fuente de Piedras. Finalizada nuestra visita en este precioso pueblo, tomaremos la carretera donde se encuentra la Venta del Tempranillo (lugar de peregrinación de muchos viajeros que se aventuran a seguir los pasos del bandolero), poniendo rumbo hacia Palenciana por la MA-6413. Esta carretera presenta un tramo en mal estado antes de tomar el desvío que nos conducirá hasta esta localidad, que disfruta de un bonito entorno natural que es explotado con interesantes actividades en la Naturaleza, como el sendero del arroyo de las Cañas. Desde lejos se puede apreciar la Parroquia de San Miguel de finales del siglo XVIII y que se encuentra presidiendo la Plaza de Ntra. Sra. del Carmen. Continuaremos nuestro itinerario hacia la población de Benamejí, después de dejar atrás El Tejar y de atravesar de nuevo el río Genil, lo que nos permitirá contemplar un puente renacentista del siglo XVI que se encuentra en un paraje precioso rodeado de montes y colinas plagados de pinos, que nos acompañarán durante casi todo este itinerario. Para mí, es posiblemente el tramo más bonito de toda la ruta, por el buen número de curvas enlazadas que vamos encontrando a nuestro paso, a pesar de que la carretera no está en óptimas condiciones, y las vistas que se pueden contemplar de Benamejí asomada a la cornisa de uno de los montes. En la localidad de Benamejí, podremos visitar varios lugares interesantes como la Parroquia de la Inmaculada Concepción, cuya torre de estilo mudéjar se puede contemplar desde varios kilómetros de distancia y en la que destaca entre sus paredes blancas el altar mayor, de estilo neoclásico. Entre sus capillas se pueden ver algunos de los pasos que salen en Semana Santa, y que son dignos de contemplar. Junto a esta iglesia, en otro de los extremos de la Plaza de la Constitución, está el antiguo Palacio de los Marqueses de Benamejí, hoy día actual Ayuntamiento de la localidad. Otro lugar curioso para visitar es la Grieta de Benamejí, muy próxima a la plaza y presenta una extensa balconada que permite contemplar los montes que hemos atravesado desde El Tejar. Si te fijas bien podrás diferenciar entre los montes el puente renacentista. En las proximidades de la localidad podemos visitar las ruinas del Castillo de Gómez Arias, del que sólo quedan en pie algunos lienzos de torre de este antiguo castillo árabe. Te lo encontrarás junto a la nacional que une Cordoba con Antequera antes de llegar al citado puente.
Desde Benamejí, saldremos buscando la localidad que vio nacer y crecer a José Mª El Tempranillo: Jauja. Este tramo es bastante divertido a medida que vamos llegando a Jauja, pero presenta una calzada un poco rugosa y con algunas regularidades que no llegan a ser preocupantes. Pon atención cuando comiences el brusco descenso que encontrarás en el último tramo de esta carretera. Una vez que enlacemos con la carretera que une Lucena con Jauja, tendremos un bonito tramo para disfrutar de una conducción divertida entre montes de olivos y curvas mixtas que te permitirán mantener un ritmo alegre por el buen estado de la calzada. En Jauja hay que destacar la Iglesia de San José del siglo XVIII, siendo su estilo neoclásico, aunque sus retablos pertenecen al estilo barroco; junto al río Genil se encuentran los restos arqueológicos de una Aceña árabe: molino harinero. Hay que destacar también de Jauja la arquitectura popular que domina en el pueblo, de la que hay que resaltar, junto a la cal y la teja de las casas, la Muralla del Fulión, el Arroyo Blanco y las Huertas de los Llanos y las del Duque. En los últimos años se ha habilitado el Centro Temático del Bandolerismo Romántico, donde se hace un recorrido por la historia y leyenda de nuestro bandolero. Si eres de los que disfruta contemplando parajes naturales, puedes volver tus pasos por la carretera de Lucena, donde encontrarás un amplio aparcamiento junto a la carretera y un sendero que te conducirá hasta la Reserva Natural de la Laguna Amarga y Dulce, donde se pueden encontrar diferentes tipos de aves acuáticas de gran valor ornitológico, como el pato Malvasía. Volviendo a atravesar el río que nos ha acompañado a lo largo de esta ruta y regresando a la localidad de Badolatosa, buscaremos la carretera que nos conducirá hasta otra de las localidades que contemplaron la vida del bandolero: Casariche, antigua Ventippo en época romana, que tuvo un papel protagonista en la guerra de Julio César contra Pompeyo. Prueba de ello, son lugares de interés turístico e histórico como el Centro Temático del Mosaico Romano, donde podemos destacar el Juicio de Paris, y el Cerro Bellido, que es un bonito parque periurbano desde el que se pueden contemplar unas canteras romanas de unos dos mil años de antigüedad. Partiendo de la localidad en dirección a la autovía A-92, encontraremos muy cerca de esta, la Ermita de San Marcos en un entorno natural digno de contemplar y de dedicarle unos minutos de nuestro tiempo. Por desgracia, si quieres subir hasta la pequeña cueva que hay detrás de la ermita, tendrás que hacerlo a pie, puesto que normalmente el paso a los vehículos está cortado.
Una vez que hayamos enlazado con la autovía, sólo nos restará encaminar nuestros pasos hacia Osuna, donde dejaremos la autovía para terminar una nueva ruta en Lantejuela. Si vas bien de tiempo y tienes ganas de seguir empapándote de Historia, sólo tienes que encaminarte hacia el casco histórico de Antequera, en el Cerro de San Cristóbal, donde podrás disfrutar de un bonito entorno entre los restos de los lugares más emblemáticos de dicha localidad. Si quieres conocer el producto estrella de la población: el mantecado, sólo tienes que visitar algunas de sus fábricas, pudiendo encontrar en la de El Patriarca, uno de los Belenes de chocolate más grandes vistos.
Si quieres conocer estas tierras huyendo de la autovía, o por darle un poco de variedad, te recomiendo que comiences la ruta encaminándote hacia Martín de la Jara, donde pondrás rumbo a la localidad de Fuente de Piedras, después de dejar atrás Sierra de Yeguas y un basto campo de olivares. Esta divertida, aunque estrecha carretera, nos permitirá rodear la famosa Laguna de Fuente de Piedras, que es la más grande de toda la Comunidad Autónoma, con más de 1.300 hectáreas de zona protegida, y es uno de los humedales con mayor población de flamencos de toda Andalucía. Pasando por la pequeña población de Los Carvajales, llegaremos en pocos kilómetros a la localidad de Alameda. Desde aquí puedes hacer la ruta como te he descrito anteriormente, pero en esta ocasión, al llegar a Badolatosa después de visitar Jauja, encamina tus pasos a Corcoya y posteriormente hacia Casariche, pudiendo regresar desde aquí hasta Puente Genil, y así desandar el camino que te expliqué al comienzo de la ruta, para llegar de nuevo hasta Lantejuela.
RESUMEN DE LA RUTA
Distancia aproximada
170 Kilómetros
Mejor tramo.
El tramo de carretera de Puente Geníl a Badolatosa y desde Palenciana a Benamejí por el trazado entre los montes.
Asfalto
Bueno en general, aunque con algunos tramos rugosos y con baches ocasionales.
Trazado
Mixto, mezclando tramos más rectilíneos con tramos de curvas de diferentes radios.
Visita más interesante
Alameda y Benamejí
¿Qué comer?
En estas poblaciones hay muchos establecimientos para disfrutar del buen “tapeo”.



domingo, 27 de noviembre de 2011

RUTA DEL LOBO (300 Kms)



Posiblemente, junto con la ruta del Valle del Guadiato, sea la ruta menos monumental de todas las que recojo en el libro, puesto que las localidades que se atraviesan no pueden presumir precisamente de contar con un patrimonio monumental demasiado relevante, siendo posiblemente Cazalla de la Sierra la de mayor interés turístico. Las otras dos localidades que te recomiendo a lo largo de esta ruta son Almadén de la Plata y El Ronquillo.
Pero el interés principal de esta ruta reside en los paisajes espectaculares que encontrarás a lo largo de su recorrido, destacando sobre todo los alrededores del embalse de El Pintado, que se encuentra en el límite entre la provincia de Sevilla y la de Badajoz. En el mirador del lobo que aúlla a la bastedad de la sierra podrás disfrutar de un momento de paz y relajación mientras te siente como un lobo solitario en busca de su manada. ¿Quién sabe si te sorprenderás a ti mismo aullando en el bosque?

viernes, 23 de septiembre de 2011

RUTA POR LA SIERRA SUR DE SEVILLA (120 kms)


Nos encontramos ante la ruta más corta recogida en el libro: tan sólo 140 kilómetros de distancia, que se pueden quedar en menos aún si optamos por realizar la variante propuesta. He pasado muchas veces por estas carreteras, ya sea para realizar una ruta más larga o para realizar esta en concreto, pues hace bastantes años, cuando todavía era un mozalbete con pelos, ya la hice en varias ocasiones con mi 75 cc. ¡Qué tiempos aquellos!.
Esta ruta no puede presumir de tener muchas localidades monumentales a su paso y tampoco puede alardear de tener carreteras anchas y de buen asfalto; pero os aseguro que rodar por ellas en primavera, cuando los campos de cultivo resplandecen con el verde intenso de los cereales es una verdadera gozada para la vista.

Una vez que dejemos atrás la monumental Osuna,nos adentraremos en la Sierra Sur de Sevilla, para llegar hasta Martín de la Jara, rodeada de montes sembrados de aerogeneradores y donde podremos visitar la reserva natural de la Laguna del Gosque. Esta carretera tiene un trazado muy revirado y traicionero si no la conoces, y en épocas de lluvia tiene una zona que se inunda cortando la carretera, así que ándate con ojo cuando ruedes por ella. A partir de El Saucejo, comienza el tramo que más me gusta de esta ruta (sin menospreciar el anterior), pudiendo contemplar al frente, cuando ruedo en sentido Algámitas, el famoso Peñón que lleva el nombre de la localidad y El Terril: cumbre más alta de la provincia de Sevilla. Encontrarás a tu paso el área recreativa de Vado Yeso, donde Las "Záguilas" del Saucejo celebran cada año su concentración de motos. De las localidades por las que pasaremos a lo largo de esta ruta, merece especial mención Morón de la Frontera, donde podrás adentrarte por sus calles para apreciar retales de historia. Para poner fin a esta ruta, nos dirigiremos hacia Marchena, antes de finalizar la ruta en Lantejuela.
Como variante a este itinerario, ya sea por disfrutar de otras carreteras de sierra o por acortar el recorrido, te recomiendo la carretera que encontrarás a tu derecha antes de llegar a la carretera que une Pruna con Morón de la Frontera y que te llevará hasta La Puebla de Cazalla. Esta carretera goza de un asfalto aceptable y su recorrido es muy divertido, aunque no te puedes desmadrar con el puño del gas pues puedes terminar en alguna cuneta.
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domingo, 29 de mayo de 2011

RUTA MONUMENTAL POR LA CAMPIÑA DE SEVILLA (170 Kms)


Os dejo aquí otra ruta de las que no voy a incluir en el libro ya que no goza de carreteras demasiado divertidas para rodar en moto, pero estoy seguro que los amantes del turismo en moto sabrán sacarle mucho provecho a las preciosas localidades de la Campiña Sevillana.


"Dicen, que en muchas ocasiones, nos nos preocupamos más por conocer aquellos lugares que se encuentran a cientos de kilómetros que otros que están a nuestro alrededor. Por este motivo, os presento en esta ocasión una ruta basada en la Ruta Cultural Artealia, que promueve el turismo sevillano y andaluz para dar a conocer cuatro de las localidades más monumentales de la Campiña sevillana y que dejan prácticamente en medio a nuestra localidad: Lantejuela. En dichas localidades podrás encontrar restos de diferentes culturas que se asentaron en esta zona de Andalucía atraídos por la riqueza de sus tierras. Es cierto que en esta ruta no se encuentran trazados espectaculares ni paisajes de esos que nos dejan con la boca abierta, puesto que rodaremos principalmente por carreteras que atraviesan campos de cultivo y que permiten la visión de amplias extensiones de tierra en estos llanos. Aún así, es una ruta que hará disfrutar a todos aquellos viajeros que gustan de perderse por calles monumentales y disfrutar de los monumentos que han perdurado a lo largo de los siglos.
Saldremos de Lantejuela por la A-407 en dirección a Osuna, joya artística e histórica, que será la primera de las localidades monumentales de nuestra ruta. Este tramo es bastante monótono pues el trazado es muy rectilíneo y el paisaje es eminentemente de campos de cultivo. En primavera se vuelve algo más llamativo puesto que al verde de los campos sembrados con trigo, se le añade el vistoso colorido de las cunetas donde florecen margaritas, amapolas, dientes de león,… Si el día está despejado, podremos contemplar la figura de Osuna desde varios kilómetros de distancia, destacándose sobre la localidad el conjunto formado por La Colegiata y su antigua Universidad. Nada más llegar, nos darán la bienvenida dos osos que custodian la torre de un castillo (escudo de la ciudad) en una rotonda, que rodearemos para dirigirnos hacia la izquierda y pasar por debajo de una de las antiguas puertas, conocida como “el Arco de la Pastora”, donde giraremos a la derecha para comenzar a subir hasta el punto más alto de la población y así visitar el conjunto de los edificios antes mencionados; ambos del siglo XVII y de estilo plateresco. Muy cerca de estos se encuentran la Iglesia y Torre de la Merced y el Convento de San Pedro, perteneciente a las Carmelitas Descalzas. Te aconsejo, que desciendas hasta el centro del pueblo y aparques la moto por La Carrera, que es la calle principal de Osuna y así podrás acceder a los lugares más emblemáticos de esta población. A lo largo de todo el recorrido por la localidad encontraremos numerosas casas solariegas, plazas y palacios muy bien conservados, en los que destaca la decoración de hierro forjado y los motivos artísticos. La construcción religiosa, es numerosa y se halla repartida por toda la villa ducal. Es por lo que en 1967 fue declarada la ciudad conjunto histórico-artístico. Al pasear por las calles de Osuna, veremos fachadas de piedra de las antiguas mansiones señoriales, que contrastan con pequeñas casas con rejas de hierro forjado como son los Palacio de los duques de Osuna, el Palacio del Cabildo Colegial, de fachada barroca, el Palacio de la Gomera (actual hotel ubicado en la calle San Pedro),...El conjunto de arquitectura civil de Osuna más llamativo data del siglo XVI al XVIII, y se encuentra en la calle Sevilla y en la calle San Pedro. Fuera de este sector destacan el Palacio de los Cepedas, construido a mediados del siglo XVIII, y el edificio de la Antigua Audiencia que, en la actualidad, se destina a residencia de mayores y a la oficina de turismo, tras albergar durante algunos años el Hospital de la Merced que anteriormente había sido ocupado como Posito Municipal, Audiencia y Zona de Reclutamiento militar...El teatro Romano de Osuna, se encuentra en el cruce que conforman la Cañada Real de Marchena a Estepa y la Vereda de Santa Mónica. La necrópolis de la que quedan algunos vestigios esparcidos actualmente en excavación, están situados en una propiedad privada y no se pueden visitar, aunque podemos encontrar restos de la ciudad Ibérica y Romana junto al camino.
Una vez que has visitado Osuna, encaminaremos nuestros pasos hacia Écija, antigua ciudad romana de Astigi, y conocida como la “Ciudad de las Torres” o “la Sartén de Andalucía”. La carretera que une estas dos localidades (A-351) es bastante rectilínea también, siendo las pocas curvas que te encontrarás de radio amplio que te permitirán rodar sin tener que aminorar la marcha. Si prefieres dar un rodeo por carreteras más divertidas, aunque más estrechas y con algunas irregularidades, puedes tomar la opción de dirigirte desde Osuna hasta El Rubio por la SE-8202 y desde esta localidad, continuar por la A-388 hasta Écija. Obviamente, el rodeo te hará hacer más kilómetros, pero te divertirás más con la moto. Una vez que vayas llegando a esta localidad, entenderás por qué es conocida como la “Ciudad de las Torres”, puesto que sobre la imagen de la ciudad, podrás ver como sobresalen una gran cantidad de torres y espadañas de las diferentes iglesias, conventos y palacios. Écija constituye uno de los conjuntos monumentales más ricos de la provincia sevillana. Fue fenicia y más tarde romana, época de la que conserva una gran colección de mosaicos. Te recomiendo que dirijas tu moto hacia el centro de la villa e intentes aparcar en la Plaza de España desde donde podrás acceder a sus lugares más emblemáticos. En esta plaza se pueden encontrar restos romanos de lo que un día fue la importante ciudad de Astigi, a la vez que el caminante se deleita contemplando el marco inigualable que forma dicha plaza rodeada de edificios históricos como son los Miradores de Peñaflor y Benamejí (siglo XVIII) o el Ayuntamiento de la localidad. Entre sus monumentos religiosos destacan las iglesias de Santa María, del siglo XVIII; la de San Gil, del siglo XV, de estilo gótico-mudéjar; la de la Concepción, del siglo XVII; y la de los Descalzos, barroca del siglo XVII. De su arquitectura civil sobresalen sus bellos palacios, algunos de ellos declarados Monumento Nacional, como el de los marqueses de Benamejí, del siglo XVIII, o el de Peñaflor, famoso por su largo balcón y sus pinturas en la fachada. Las plazas, fuentes y miradores completan este conjunto urbanístico y arquitectónico de excepcional belleza que no dejarán indiferente al visitante. Junto con la visita de los monumentos más destacados de la localidad, te recomiendo una visita al parque situado junto a río Genil, que es un remanso de paz y tranquilidad para dar descanso al viajero que trate de conocer todo el patrimonio de esta población.
Dejando atrás la barroca Écija, nos dirigiremos por la A-364 hacia Marchena. Esta carretera nos permitirá alguna que otra distracción, puesto que tiene algunos tramos donde se pueden enlazar algunas curvas seguidas a buen ritmo, aunque no debes pasarte con el puño del gas, puesto que hay varios tramos de velocidad limitada a 60 kms/h y donde es frecuente encontrar algún radar a la caza y captura de algún despistado. Cuando vayas rodando por la larga recta que te dejará en las puertas de Marchena, observa sobre las lomas de tu derecha, hacia el frente el campanario de la Iglesia de Santa María, la más vieja de la ciudad junto con la iglesia de San Juan. Cuando entres en la localidad, encontrarás a tu derecha una pequeña gasolinera; gira hacia la derecha en el semáforo y toma la circunvalación que te lleva hasta la carretera de Carmona. Si tienes ganas de conocer este pueblo, gira hacia la izquierda en el primer semáforo que te encontrarás bajando por la circunvalación y llegarás en escasos metros a la conocida Plaza del Pololo, corazón de la villa y donde podrás contemplar uno de sus monumentos más emblemáticos: el Arco de la Rosa, cuyo nombre verdadero era la Puerta de Sevilla, que todavía hoy se abre a una plaza triangular exterior, y de la que parten las calles que terminarán conformando el barrio de San Miguel. Desde esta plaza, podrás acceder tanto a pie como en moto a los lugares más turísticos de esta población. El núcleo urbano en época musulmana se componía de la alcazaba, situada al norte, y del caserío, que se extendía hacia el sur ocupando toda la colina. Durante el periodo cristiano medieval (siglos XIV y XV) se reutiliza la ciudad árabe, se renueva el caserío intramuros, se reconstruyen las murallas, se transforma la vieja Alcazaba en un auténtico castillo señorial y se realizan obras en el Palacio Ducal. Desde finales del siglo XV a principios del XIX, Marchena cuenta con varias puertas, que enlazan con los principales caminos de salida. Fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1.966, destacando entre sus edificaciones de interés las iglesias de San Juan Bautista, San Miguel (XV-XVI), San Agustín (XVIII), San Sebastián (XVI), Santa María de la Mota (XV-XVI), Santo Domingo y Santa Clara, los conventos de Santa Isabel, San Andrés y la Inmaculada Concepción (todos de los siglos XV-XVI), el recinto amurallado, el Palacio Ducal y la Cilla del Cabildo. La mayoría de estos edificios se encuentran cerca unos de otros, por lo que pasear por las calles de la localidad se convertirá en un paseo por la historia muy agradable. La Semana Santa de Marchena está declarada Patrimonio de la Humanidad, por su gran interés turístico. Sobre todo el Viernes Santo, día de máximo esplendor, realizándose la Representación del Mandato en la plaza del antiguo Palacio Ducal, rodeado de centuriones romanos, que engalanan este evento religioso. Saldremos de Marchena con rumbo a la última localidad de esta ruta por la A-380. Esta carretera no se distingue mucho de las anteriores: trazado más bien rectilíneo, curvas amplias y rápidas, paisaje agrícola en su totalidad y con algunas suaves lomas que hay que subir y bajar antes de contemplar la ciudad de Carmona sobre el desfiladero que la protegía antaño y que hizo que tanto romanos como musulmanes hicieran de este lugar un punto estratégico para asentarse. Una vez que corones la subida que te dejará en un cruce frente a una gasolinera, gira hacia la derecha, encontrando a pocos metros una carreterilla a tu izquierda, que te permitirá acceder al casco histórico de Carmona a través de la Puerta de Córdoba. Siguiendo los paneles informativos llegarás rápidamente al Parador de Turismo, donde encontraremos la Puerta de Marchena, que permitía la entrada a lo que fue el Alcázar de Arriba. El Parador está integrado en lo que fue el patio de armas y ofrece unas vistas preciosas de toda la Campiña. Recomiendo dejar el café para este momento, disfrutando de las instalaciones que tiene abiertas al público no alojado, como son el balcón desde el cual podemos apreciar la imponente altura a la que nos encontramos, el salón de la cafetería, que conserva el estilo de los castillos medievos y el patio enclaustrado y rodeado de columnas que hacen muy agradable la estancia mientras se escucha brotar el agua de la fuente ubicada en el corazón de este. Te recomiendo que dejes la moto aparcada en los alrededores de Parador o mejor aún en el interior de su parking (a veces no permiten el paso de personas no alojadas). Dentro de la vieja ciudad intramuros disfrutaremos descubriendo antiguas casas de estilo mudéjar, renacentistas y barrocas, comprendidas entre los siglos XV y XVIII, al igual que innumerables conventos e iglesias,…. Una vez que descendamos de la zona alta de Carmona, podemos acercarnos hasta la Puerta de Sevilla, que es parte del antiguo alcázar que defendía la ciudad romana y que posteriormente utilizaron los musulmanes que en ella se asentaron. Dichas murallas se pueden visitar para caminar por las almenas y barbacanas, siendo la puerta más monumental de las que aún se conservan en Carmona. Si nos adentramos hacia la ciudad más moderna, encontraremos varios edificios de interés histórico, así como la agradable y despejada Plaza de San Fernando, rodeada de notables edificios, y que se convierte en las tardes de buen tiempo, en el punto de encuentro de sus habitantes. Continuando por la calle principal, nos encontraremos en una rotonda las indicaciones para llegar hasta otro de los lugares que hacen famosa esta localidad: la Necrópolis Romana (siglos I a.C. al IV d.C.), descubierta casualmente en el 1.868. El conjunto funerario está compuesto por varios centenares de cámaras sepulcrales, excavadas en la roca de los Alcores, en las que se practica casi exclusivamente el rito de la incineración; son muy abundantes las hornacinas para cenizas, excavadas en los muros de la cámara.
Desde Carmona, accederemos rápidamente a la A-4 (antigua N-IV) siguiendo las indicaciones de Córdoba. A poco más de 20 kilómetros encontraremos la salida de Fuentes de Andalucía, que atravesaremos para enlazar con la A-407, y que nos dejará de nuevo en Lantejuela. Fuentes de Andalucía esconde algunos rincones interesantes que visitar como la Iglesia Parroquial de Sta. Mª la Blanca (siglo XVI), el Castillo del Hierro (siglos XIV-XV) o el conjunto arqueológico de la Fuente de la Reina. Pero si lo que te gusta es otro tipo de visitas culturales, no puedes terminar la ruta sin detener un rato la moto para tomar algún refrigerio en el “Paseito del Coño” (perdona la ordinariez, pero es que lo llaman así), disfrutando del ambiente de esta zona de pubs y cafeterías. Una vez que salgas de esta localidad te encontrarás con una recta de más de 9 kilómetros que te dejará en el cruce de la “Venta de los Remedios” (en ruinas), llegando así al tramo más divertido de la ruta. Los bikers de Lantejuela llaman a estos 9 kilómetros “El Circuito”, puesto que cuando tienen ganas de calentar la moto y tomar algunas curvas, hacen este recorrido hasta la venta y vuelta para atrás, disfrutando del trazado de curvas mixtas y en eses en algunos tramos que te harán gozar de tu máquina si tienes ganas de curvear un poco y explorar tu lado más deportivo. Si no conoces la carretera no te confíes pues es un tanto estrecha y sin arcén, y algunas curvas son traicioneras si no las esperas.

RESUMEN DE LA RUTA
Distancia aproximada
170 Kilómetros
Mejor tramo.
Desde Écija hasta Marchena y desde el cruce de la A-364 hasta Lantejuela
Asfalto
Bueno, aunque con algunas irregularidades los tramos de Lantejuela-Osuna y Marchena-Carmona
Trazado
Rectilíneo principalmente
Visita más interesante
Cualquiera de las localidades de esta ruta merece la pena una visita a fondo.
¿Qué comer?
Todas estas localidades son ideales para disfrutar del noble arte del tapeo.