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jueves, 7 de febrero de 2019

RUTA POR LOS MONTES DE MÁLAGA PARA VISITAR LA ALCAZABA DE LA CAPITAL

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Hace ya bastante tiempo, te traje a este blog de rutas por Andalucía una bonita ruta que nos permitía bajar hasta la capital malagueña por una carretera que es una maravilla para rodar en moto, como es la A-7000, que llega hasta el corazón de Málaga desde Colmenar, y posteriormente, hacíamos el regreso por la carretera de Almogía. Más tarde, te presenté una variante a esta ruta, porque descubrimos una carretera que sube desde el Jardín Botánico de la Concepción y el embalse del Agujero hasta Casabermeja, para cambiar el camino de regreso.
Pues bien, recientemente, un colega me mandó una foto de un paisaje en el que se veía una carretera junto a un embalse, y me preguntaba si la conocía porque tenía muy buena pinta. La única pista que sabía, es que era de Málaga. Empecé a mirar en mi mapa, los embalses de la provincia y si tenían una carretera de esas características. Como no me sonaba entre las carreteras que conozco empecé a descartar, quedándome con un  par de opciones. La casualidad, llegó cuando al ver un vídeo de Majes en Moto, vi el fotograma que me había mandado mi colega. Ya sabía dónde podía preguntar, y uno de los suscriptores me contesto muy amablemente. - "Es la carretera del embalse de Casasola". No hacía falta saber más, ya que una de las carreteras que rodea ese embalse la conozco bien, y la otra no la he pisado nunca. Ya empezó la cabeza a dar vueltas para preparar la ruta.

Nuestro punto de salida para esta ruta volvería a ser la bella Antequera, que te recomiendo que la visites un día sin prisas, porque merece mucho la pena. Llegamos a Antequera por la carretera de Campillos para evitar la autovía, y al entrar en Antequera nos dejamos llevar por las indicaciones de El Torcal y el Lobo Park. Con la imagen de la alcazaba de Antequera, la colegiata y la Peña de los Enamorados, salimos de la ciudad por la A-7075 en dirección El Torcal.

 Esta carretera enamora en cuanto comienzas a rodar por ella. Curvas de diferentes radios se van sucediendo con pequeños barrancos a los lados de la carretera y con la pared vertical que forma El Torcal, frente a tu camino, a modo del "Muro" que custodia la Guardia de la Noche. Cuando vas llegando a esa imponente pared, la carretera comienza a deslizarse a sus faldas, hasta llegar a la Boca del Asno, que es una zona de subida pronunciada y curvas cerradas para acceder a la carretera que te permite subir al corazón de El Torcal.

 En esta ocasión no subimos a este monumento natural (pincha aquí para ver el vídeo de la subida al Torcal) y continuamos nuestro camino hacia Villanueva de la Concepción, enfrentándonos a la fuerte bajada de curvas lentas que hay que atravesar antes de entrar en dicha localidad. A los pocos metros de entrar en Villanueva, encuentras a tu izquierda la indicación hacia Casabermeja-Málaga, que será el camino que deberemos seguir para continuar por la A-7075. La carretera sigue teniendo encanto, pero no tanto como cuando llegas a un cruce donde vuelves a ver el cartel de Málaga a tu derecha. A partir de ahí, el itinerario se vuelve sorprendente y cambiante a cada kilómetro recorrido. No es una carretera rápida, ya que es estrecha y las curvas son bastante cerradas, encontrando algunas de herradura, pero las vistas compensan el ritmo más pausado. Hay que atravesar algunas zonas residenciales rurales, que es lo que menos me gustó, porque encontramos perros sueltos en medio de la carretera, pero reconozco que ver algunas casas suspendidas en el aire tenían mucho encanto.

A medida que vamos llegando al cauce del río Campanillas, el terreno se vuelve menos abrupto, y te rodean suaves lomas y colinas, que llegado el momento oportuno, se abren para dejarte ver el embalse de Casasola, comenzando un bonito tramo de carretera que han arreglado hace poco (según nos dijeron en Villanueva de la Concepción cuando paramos a desayunar) y que tiene varios lugares desde los cuales poder parar a hacer algunas bonitas fotos. No fue nuestro caso, por lo que tengo pensamiento de volver.
Después de este bonito recorrido llegamos a Puerto de la Torre, que atravesaremos por su travesía, para dejarnos caer hasta llegar a Málaga capital. Sigue las indicaciones de El Puerto o de El centro de la ciudad, llegando hasta el corazón del casco histórico. Nosotros aparcamos detrás de la catedral, donde encontramos un aparcamiento para motos, que también está muy cerca de la Alcazaba.
Tras rodear la catedral, para hacer algunas fotos de su fachada, nos dirigimos hacia la Alcazaba. Hacía muchos años que no la visitaba, y cuando lo hice, fue un día muy nublado de invierno, por lo que tenía un aspecto un tanto lúgubre. Pero en esta ocasión, lucía brillante y había muchos turistas disfrutando de su visita, que puedes realizar por 3'50€. No te voy a describir lo que vas a encontrar, pero te puedo asegurar que es una pasada internarse entre sus calles, sus murallas, pórticos, el laberíntico alcázar,.... ¡¡¡Hay que disfrutarlo!!!






En lugar de comer en Málaga, nos acordamos, que la última vez que hicimos la ruta por sus montes, y descubrimos la carretera que sube desde el embalse del Agujero en busca de Casabermeja, comimos en un local llamado "La Simpática", donde nos atendieron de maravilla y comimos estupendamente, así que decidimos ponernos en marcha para llegar a este local.
No me voy a explayar en describirte la carretera, porque puedes verla en el vídeo de la ruta, pero te aseguro que esta carretera no está exenta de atractivo y te regalará unas vistas desde las alturas, que te harán exclamar: -"¡Madre, mía!"
Al llegar a Casabermeja, tendrás que decidir la forma que más te interesa para volver a casa. En nuestro caso, en esta ocasión lo hicimos por la autovía en dirección Sevilla hasta llegar a Osuna, ya que la tarde caía y había que apretar el paso.



Nos vemos en la carretera

martes, 5 de junio de 2018

DESCUBRIR ANDALUCÍA EN MOTO: RUTA POR EL VALLE DEL GENAL (Málaga)


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Nos adentramos en el corazón del Valle del Genal. Aunque en la Ruta de Fray Leopoldo que te describo en el libro, ya tocamos esta zona de la provincia de Málaga, e incluso nos acercamos a la localidad de Igualeja para conocer el nacimiento de este río, que nace en la Serranía de Ronda y se une al río Guadiaro para bajar hasta la costa. En esta ocasión, nos vamos a internar por unas carreteras que siempre me habían llamado la atención pero que hasta hace unos meses no había recorrido nunca. Enamorado como me quedé de las carreteras, de los pueblos que visitamos y del entorno natural que atravesamos, se empezó a fraguar en mi cabeza una posible ruta, que te traigo a este blog por si algún día te animas a internarte en esta zona serrana de la provincia malagueña.
¡Aviso!; no es una ruta apta para los que se agobian en las carreteras estrechas con cientos de curvas seguidas.



   ¿Comenzamos?
La ciudad milenaria de Ronda volverá a ser nuestro punto de partida para comenzar esta ruta. Sólo decirte, que si no la conoces, tendrás que dedicar una jornada entera a la ciudad, ya que es una joya en sí misma y merece ser saboreada sin prisas.
Saldremos de Ronda por la A-369 en dirección Algeciras (ver Ruta a Gibraltar); una carretera que se interna en la serranía y que baja a la costa, entre la Línea de la Concepción y Algeciras. Esta carretera tiene un trazado muy divertido y te regala unas vistas fabulosas, aunque por seguridad, está limitada a 50 km/h (tú verás cómo vas). Mi recomendación es que la disfrutes y te regales las bonitas estampas del valle del Genal, que irá a tu izquierda, con sus bosques de castaños y encinas y sus pueblos blancos salpicando la serranía.

Tras algo más de 30 km, llegaremos a Algatocín, donde encontraremos, en su travesía, la carretera y las indicaciones de los pueblos que han inspirado esta ruta: Genalguacil, Jubrique y Estepona.
A partir de aquí la carretera se estrecha, las curvas se suceden una tras otras con giros inesperados y auténticas paelleras, los árboles llegan a eclipsar la luz del sol, dejándote en penumbra algunos tramos,mientras sigues un descenso pronunciado hasta llegar al río Genal (en los meses fríos, la carretera permanece húmeda casi todo el día, por lo que deberás extremar las precauciones).
Cuando llegues al río, encontrarás la Venta San Juan: un buen lugar para comer y que es asaltada por multitud de visitantes los fines de semana (para el desayuno, no la he visto abierta). En verano suelen bañarse los visitantes de la zona en las aguas del río.
Pasado el puente sobre el río, comenzaremos un ascenso enlazando curva tras curva hasta llegar a un cruce: a la izquierda Jubrique y a la derecha Genalguacil. Ambos pueblos comunican con Estepona, llegando a enlazar ambas carreteras en el Puerto de Peñas Blancas. Nosotros fuimos la primera vez que nos internamos en esta ruta, al pueblo de Jubrique, donde disfrutamos de un bonito paseo por sus calles encaladas, sus rincones plagados de macetas y flores, y su fisonomía árabe que ha perdurado desde tiempos moriscos. Este tranquilo pueblo de 600 habitantes te brinda bellas estampas, como las que se disfrutan desde el mirador de El Peñón Encantado. Intérnate entre sus intrincadas calles y no te dé miedo perderte.


Volvemos sobre nuestros pasos al cruce que dejáramos antes, para continuar hacia Genalguacil, comenzando este recorrido con un descenso hasta otro arrollo de la zona, para comenzar la subida para llegar a esta localidad, conocida por ser un museo al aire libre, ya que cada dos años, organiza un encuentro de artistas en la población, y muchas de esas obras quedan por las calles para adornar el pueblo y para deleite de los visitantes. Mi recomendación, es que aparques la moto en la entrada del pueblo y te adentres entre sus laberínticas calles, descubriendo a cada paso las diferentes obras de arte moderno que salpican la localidad. Seguro que terminas en la plaza del ayuntamiento, donde hay un bonito mirador junto al cementerio de la población y a la Iglesia de San Pedro de Verona. Miradores, terrazas, fuentes (la de las cabezas de burros es la que más me gustó), escaleras,...: ¡tienes que verlo!.





Existe un recorrido a pie, de senderismo, que une Genalguacil y Jubrique, así como muchos otros senderos para internarte en la Naturaleza de esta zona.
Desde Genalguacil comenzaremos un bonito recorrido para llegar hasta Estepona atravesando Sierra Bermeja. Ni siquiera el vídeo que te dejo de la ruta, puede mostrar la belleza del recorrido: su trazado curvilíneo, lleno de subidas y bajadas, curvas de primera cuando comienzas el ascenso del Puerto de Peñas Blancas, las imágenes de la sierra, ese bosque mediterráneo que se cierra sobre tu cabeza, y el escaso tráfico que encontrarás a tu paso, te hace gozar de cada kilómetro que va pasando bajo las ruedas de tu moto. Fue la primera vez que hice este recorrido, pero espero que vengan muchas veces más, porque lo disfruté como un niño al que le regalan un juguete nuevo.

Al coronar el puerto encontrarás un cruce de caminos. Si has llegado desde Genalguacil, encontrarás a tu derecha una carretera con mal aspecto que se interna en el interior de Sierra Bermeja, a tu izquierda la carretera que comunica el puerto con Jubrique (la tengo pendiente para ver cómo es), y frente a ti, la carretera que desciende hasta el interior de Estepona. Desde el puerto de montaña se puede apreciar la ciudad mojada por las aguas azules del Mediterráneo, siempre y cuando el día esté claro. El descenso es pronunciado, y si el ritmo es un poco alegre, puede ser que te veas en la necesidad de tener que darle un calentón a los frenos. Relájate y disfruta de las vistas de la bajada mientras haces que la moto baile contorneándose a un lado y a otro, mientras enlazas curvas. Encontrarás varios miradores en el recorrido, siendo algunos de ellos ideales para sacar esa instantánea que tanto nos gusta publicar luego en las redes sociales.

Tras recorrer los 15 km que separan el puerto de montaña de Estepona, llegarás a este antiguo pueblo de pescadores, que deja la huella de su humilde pasado en su bonito casco histórico de calles estrechas y empinadas, en las que contrastan el blanco de sus fachadas con la multitud de macetas de flores de distintos colores y formas que la adornan. Un refrigerio en la Plaza de las Flores, debe ser una de esas cosas que debes apuntarte como imprescindible. Fuera del casco histórico, Estepona se revela como una ciudad moderna y cosmopolita, que atrae a miles de visitantes a lo largo de todo el año por su estupendo clima y sus muchos atractivos para pasar unos días de vacaciones.


Siguiendo la carretera que discurre junto al paseo marítimo pasaremos junto a su puerto deportivo, por si quieres echar un paseo junto a sus yates, y continuando hacia delante daremos con la incorporación a la A-7 (la autovía que discurre junto al mar) y que tomaremos siguiendo las indicaciones de Cádiz. A pocos kilómetros de Estepona encontraremos una indicación para subir hasta Casares (nuestro siguiente destino) por la MA-8300. Esta carretera la recorrí hace unos 10 años y recuerdo que me gustó mucho por su trazado y por ir acompañado casi todo el recorrido por una tupida arboleda, pero que no disfruté demasiado porque el asfalto estaba en mal estado. En Casares pregunté por la carretera y me dijeron que estaba el asfalto en unas condiciones aceptables para circular (tendré que probarla la próxima vez que me interne por esta zona).
En esta ocasión, continué un par de kilómetros más, hasta encontrar la carretera de Manilva (A-377), que tomé para llegar a Casares y posteriormente a Gaucín. Reconozco que no me paré en Manilva; no me había documentado sobre esta localidad y al no saber si había algo interesante que visitar preferí continuar hasta Casares, que si la conocía de años anteriores y que quería filmar para el montaje del vídeo. No se tarda mucho en recorrer la distancia que separa estas dos localidades, ya que la carretera es ancha, el asfalto parece que lo han arreglado hace poco y las curvas que te vas encontrando son amplias y rápidas, para olvidarte del freno y de la palanca de cambio. Un buen número de aerogeneradores nos acompañarán durante el recorrido hasta Casares que veremos desde la distancia esperándonos. La próxima vez que pase por aquí debo ir más atento por si veo la indicación de "Baños de la Hedionda", ya que en esta ocasión no lo vi, porque pensé que estarían más cerca de Casares y cuando me dijeron que tenía que volver casi hasta Manilva, me dio pereza (queda pendiente).

Las vistas de Casares a medida que te vas acercando son una pasada, y te hacen imaginar cómo serán sus calles y las enormes cuestas para paliar los desniveles. Al ir en moto, puedes acceder fácilmente hasta el corazón de la localidad en la plaza del ayuntamiento, donde encontrarás un busto de su hijo predilecto: Blas Infante. Al ver que había algunas motos aparcadas por detrás de los bolardos, hice lo mismo y me dediqué a refrescarme en una de sus muchas terrazas para reponer fuerzas. Con las pilas cargadas me dispuse a subir al castillo por la calle del Arrabal, pasando junto a la Iglesia de San Sebastián. Pasando bajo una de las puertas de la antigua muralla, ascendí por estrechas calles encaladas y empedradas hasta el conjunto formado por los restos del castillo y el Centro Cultural Blas Infante, ubicado en lo que fue la Antigua Iglesia Mayor de la Encarnación. Tras disfrutar de las imponentes vistas, descendí otra vez al centro de la localidad dando la vuelta por las calles cercanas al cementerio y que se toman rodeando el Centro Cultural. Muy cerca de la plaza, en la calle principal, encontrarás la casa natal de Blas Infante, convertida en centro de visitantes y museo.





Dejaremos atrás Casares continuando por la A-377. El estado del asfalto sigue siendo formidable, el ancho de la calzada continúa siendo amplio, pero el trazado cambia con respecto al tramo hasta Casares-Manilva; las curvas se suceden y el radio de algunas de ellas pueden sorprenderte si te despistas con las vistas de la sierra. Un bonito recorrido que nos llevará a pasar otra vez sobre el río Genal. A medida que vayamos llegando a Gaucín, veremos su silueta blanca sobre la loma de la montaña, así como la torre del castillo del Águila, que se yergue como la guinda del pastel.

Pueblo de calles laberínticas, muy enfocado al turismo, con muchos locales de restauración y terrazas donde poder detenerte a disfrutar de la tranquilidad del pueblo. Hace unos años, se podía acceder al interior del castillo libremente; hoy tiene un horario, por lo que debes informarte de este si quieres visitarlo para disfrutar de sus vistas a ojo de águila.



Desde Gaucín, cada uno deberá decidir cuál es el camino que más le conviene para regresar. En mi caso, subí por la A-369 hasta Ronda, volviendo a disfrutar de esta carretera y de las vistas de sus pueblos y miradores. Como venía con tiempo, en lugar de volver por la carretera de Campillos, que sería lo más corto, decidí regresar por la carretera de Arriate para tomarme un café en Setenil de las Bodegas, que siempre "mola".

Espero que te haya gustado la ruta y que te animes a realizarla: no te defraudará.
Nos vemos en la carretera

domingo, 22 de abril de 2018

RUTA A ARBUNIEL Y CAMBIL (Jaén)

Hace mucho tiempo, que uno de mis compañeros de trabajo no dejaba de decirme que fuera a visitar el pueblo de la madre de su mujer. Un pequeño y tranquilo pueblo de casas blancas situado en Sierra Mágina, muy cerca de Cambil y con un bonito paraje alrededor del nacimiento del río que lleva el mismo nombre del pueblo. Pero las cosas.... uno lo va dejando pasar y el tiempo pasa sin encontrar el momento de ir.

A comienzos de la Semana Santa de este año, un compañero propuso visitar un pueblecito que había visto en un vídeo, porque tenía muy buena pinta y le había gustado mucho lo que vio. Mi sorpresa fue mayúscula cuando vi que en el título del vídeo aparecía el nombre de Arbuniel, de Jaén, el pueblo del que tanto me había hablado mi compañero. ¡¡¡Era el momento!!!

Un par de mensajes en el grupo de Whassaph, y ya teníamos planes para el Domingo de Resurreción.
El día convenido, nos juntamos 6 motos y una vez que el grupo estaba al completo, pusimos rumbo a la provincia de Jaén, pero para evitar autovías y buscar bonitas carreteras, salimos hacía Lucena para tomar allí la A-339 que nos conduciría hasta dicha provincia, para llegar hasta Alcalá la Real, que rodeamos por la N432 en dirección sur, hasta encontrar la A-403, que tomamos, siguiendo las indicaciones de Benalúa de las Villas-Iznallóz-Guadix. Este tramo lo he atravesado en varias ocasiones y sólo puedo decir que es un trazado en el que cunden los kilómetros, ya que su trazado no entraña ninguna dificultad, ya que sus curvas son largas y de amplio radio, tiene varias rectas bastante largas y algunas pendientes de consideración; pero lo que hizo más atractivo el camino en esta ocasión, fue encontrar Sierra Nevada cubierta por su manto de nieve a lo lejos, acompañando esta imagen buena parte del camino.
Al enlazar con la autovía A-44 (Granada-Jaén), la pasamos por encima siguiendo por la GR-3100 en dirección Dehesas Viejas y Domingo Pérez, empezando a rodar por carreteras más estrechas, entre extensos olivares pero con un asfalto bastante aceptable y un trazado mixto, para nada, complicado.
Pasando Domingo Pérez, la cosa se vuelve un poco más divertida hasta llegar a Montejícar, donde encontramos los restos de su castillo árabe sobre el pueblo. Ahora sí empiezan carreteras divertidas, con subidas y bajadas, curvas de diferentes radios que se van sucediendo sin descanso, barrancos a nuestros pies y paredes de roca circundando la carretera, mientras que algunos picos de Sierra Mágina aparecen frente a nosotros con sus crestas nevadas. Al llegar a una bifurcación seguiremos en dirección Arbuniel: la carretera se estrecha un poco más y hay que ir con cuidado para no caer por alguno de sus barrancos, pero el camino es una delicia para disfrutar sin prisas. Tras una curva, aparece el pueblo con sus casas blancas, y bajando una suave pendiente llegamos hasta él. A la entrada del pueblo, a nuestra izquierda, sale una estrecha calle que nos lleva hasta el nacimiento del río Arbuniel. Aparcamos las motos y nos dedicamos a disfrutar de este entorno y a sacar algunas fotos para inmortalizar otra bonita ruta.


Al entrar en el pueblo para tomar un refrigerio y preguntar por el Hotel Aguas de Arbuniel, ya que me habían dado recado para darle recuerdos a su director, nos enteramos que las procesiones están en la calle, así que nos acercamos a verlas. De pronto escuchamos un estruendo; otro, otro, otro más... Le pregunto a un paisano y me comenta que es tradición disparar al cielo mientras que Jesús, Juan y la Virgen se encuentran durante la Resurrección. Efectivamente, en una calle aledaña había varias personas con sus rifles al hombro disparando sin contemplaciones.



Salimos de Arbuniel por la JA-3204 en dirección Cambil, encontrando el hotel que he mencionado antes, donde nos refrescamos por dentro, en sus jardines, antes de seguir el camino. Nos encontramos con un tramo de carretera hasta Cambil, estupendo: buen firme, trazado divertido y bellas vistas hasta llegar a este pueblo incrustado entre dos grandes peñas. Improvisamos un aparcamiento junto a la Iglesia y al Ayuntamiento y nos fuimos a un bar cercano a comer, donde lo hicimos estupendamente y a buen precio. Cambil merece la pena visitarla sin prisas, a pie, haciendo la ruta de los Miradores que hay en las sierras para contemplar el pueblo y su entorno. Algunos de esos miradores están situados en los castillos que defendían la localidad, como son el castillo de Cambil y el castillo de Alhabar


Desde allí, bajamos hasta la A-44 por una fuerte pendiente entre las sierras. Al llegar a la autovía cogimos la antigua nacional en dirección Jaén, que discurre junto a la autovía hasta que te permite enlazarla para llegar a Jaén, desde donde hicimos nuestro regreso por la A-316 pasando previamente junto a Torre del Campo y Martos, como va siendo habitual cuando regresamos de Jaén. Aunque en esta ocasión, en lugar de seguir en dirección Priego de Córdoba, hicimos el regreso por la N-432 hasta enlazar con la A-318 en dirección Cabra.
Una bonita ruta que me ha dado nuevas ideas para confeccionar otra ruta en la que incluya nuevos pueblos, nuevas carreteras y nuevos paisajes, para seguir dando a conocer esta maravillosa tierra.
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Nos vemos en la carretera

sábado, 3 de marzo de 2018

RUTA DE LOS CASTILLOS DE HUELVA II (VARIANTE)

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Hace ya un buen puñado de años, cuando empecé a darle forma a este proyecto llamado "Descubrir Andalucía en Moto", que en principio, sólo iba a tener forma de libro, me dedicaba a explorar el terreno para buscar carreteras que hicieran más divertidas las rutas, ya que iba a ser un libro para motoristas, debía tener carreteras de esas que nos sacan una sonrisa debajo del casco y que, además, tengan un buen asfalto, o al menos, aceptable, para que no me estuvieran pitando los oídos, cada vez que alguien que se atreviera a seguir mis recomendaciones, se encontrara con un camino de cabras.
Pues bien; cuando comencé a darle forma a la Ruta de los Castillos de Huelva II, probé a internarme por una zona para explorar otros posibles itinerarios. Eso me llevó a rodar por una preciosa carretera estrecha entre dehesas, con las lindes de las fincas de piedra, los árboles cubiertos de musgo por la humedad de los riachuelos y el embalse junto al que pasé, los árboles cerrándose sobre mi cabeza y las lomas de las colinas salpicando todo el paisaje hasta donde llegaba mi vista. ¡Pero que malo estaba el asfalto! ¡Fue un suplicio atravesar aquella carretera!, y por ese motivo desestimé incluirla en el libro.
Pero mira tú por donde, hace cosa de un mes, más o menos, me informaron que esa carretera estaba arreglada, con un asfalto soberbio, puesto que tiene poco tráfico, e incluso la habían ensanchado; y claro está, eso había que probarlo, y empecé a fraguar una variante para esta ruta para poder rodar por dicha carretera, que te voy a contar a continuación, y que espero que te guste.
Al igual que tantas otras rutas de las que hemos hecho para adentrarnos en la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, ponemos rumbo norte por la Ruta de la Plata, desde Sevilla. A mí me gusta subir por la N-630, ya que, ahora que está la autovía de la Plata, apenas tiene tráfico y es más divertido rodar por ella, aunque cada vez tiene más baches y no los arreglan.. Dejamos la Ruta de la Plata a la altura de La Venta del Alto, para tomar la N-433 en dirección Aracena. ¿Qué te voy a contar de esta carretera que no sepas ya?. Bonito itinerario adentrándose en la sierra, con suaves y ondulantes colinas plagadas de dehesas, subidas y bajadas, mientras vas enlazando curvas de amplio radio, sin tener que tocar freno ni tener que cambiar de marcha, si vas a ritmos legales o casi legales (no te recomiendo que aprietes mucho, porque suele estar bastante vigilada). Nosotros solemos desayunar en una venta que hay a la salida de Arroyo de la Plata, pero cualquiera de las localidades que atravesarás, están llenas de locales donde poder tomarte una buena tostada con jamón.

Llegamos a Aracena, pero en esta ocasión no nos adentramos en ella, puesto que la dejamos para la Ruta de los Castillos de Huelva I, y si le dedicamos todo el tiempo que se merece, no nos daría tiempo a continuar la ruta. Desde la circunvalación por la N-433, verás una indicación que dice: -"Carboneras". ¡Esa es la carretera que estábamos buscando!. Enfila la rueda de tu moto hacia esa dirección y déjate llevar por su trazado sinuoso y curvilíneo. En muy pocos minutos llegarás a Carboneras, que atravesarás en lo que dura un suspiro, pues es una pequeña localidad. Al salir de ella, encontrarás un cruce: toma la dirección de Cañaveral de León. No te arrepentirás: poco tráfico, curvas que se van enlazando una tras otra, pero de radios cambiantes, de forma que te puedes encontrar curvas muy abiertas, y otras más cerradas, así que no te confíes. Al pasar otro cruce, que deberás tomar a la izquierda, pasarás sobre el embalse de Aracena, aunque nosotros lo vimos con poca agua.



 Continuando divirtiéndote por dicha carretera llegarás a Cañaveral de León. A las afueras de la localidad te encontrarás La Laguna, decorada con viejos cántaros desde los que mana agua de la sierra para llenar esta piscina natural (es una alberca que recibe el agua de la Fuente Redonda), que hace las delicias de los veraneantes.
Saldremos de Cañaveral en dirección Hinojales. Este es uno de los peores tramos que encontrarás en la ruta. La carretera se estrecha, el asfalto es más rugoso y con algún bache que te puede salir al paso, mientras vas rodando junto al ganado que pasta en estos terrenos. Hinojales es un pueblo serrano con su estampa blanca por sus casas encaladas, en el que aún perdura parte de su pasado árabe, con sus calles estrechas y sus fachadas decoradas.

Desde Hinojales hasta Cumbres Mayores, comienza de nuevo la diversión: otra vez, buen firme, curvas largas y abiertas para no tener que tocar el freno mientras vas inclinando la moto con seguridad, y cuando coronas la cima, aparece Cumbres Mayores allá abajo. Desde la distancia, nada hace presagiar que esconda entre sus casas un imponente castillo. Al llegar a la localidad, desde la travesía, aparecen varias calles a tu derecha que pueden conducirte hasta el centro de la localidad, donde se encuentran la Iglesia de San Miguel Arcángel del siglo XV, con sus bellos retablos. Junto a la iglesia, encontrarás el castillo que fue mandado construir por Sancho IV "El Bravo" en el siglo XIII, para defender la zona de las incursiones portuguesas (el horario, por la mañana, es hasta las 13:30). Se puede visitar todo el perímetro de esta imponente fortaleza paseando por sus murallas, y subiendo a sus torres. Como nos pilló la hora de comer, nos acercamos hasta el local "Pata Chica", donde nos sirvieron estupendamente y comimos estupendas carnes serranas a muy buen precio: ¡no olvides pedir el san jacobo!.



No olvides que esta ruta es una variante de la Ruta de los Castillos de Huelva II, así que desde Cumbres Mayores, puedes decidir seguir la ruta como te la explico en el libro o puedes optar por regresar haciendo el camino a la inversa, regresando por Fuentes de León, para acceder a Santa Olalla del Cala, que es lo que nosotros íbamos a hacer. Por desgracia, tuvimos que hacer un rodeo porque la gasolinera de Cumbres Mayores estaba cerrada.
Por este motivo, tuvimos que acceder por la A-5300 hasta la N-435 (Huelva-Badajoz), para encaminar nuestros pasos hacia el norte buscando Higuera la Real, donde pudimos repostar antes de acceder a Fregenal de la Sierra (ver Ruta de los Templarios). Desde Fregenal, tomamos la EX-201, para volver hasta Andalucía, pasando por Bodonal de la Sierra y Segura de León, contemplando de nuevo su imponente castillo, desde la carretera. Poco después de dejar atrás esta localidad extremeña, entramos en Andalucía para enlazar la A-434, que nos conducirá hasta Santa Olalla del Cala, después de dejar atrás Arroyomolinos de León y Cala. Sólo decirte que desde Bodonal de León, el itinerario no tiene desperdicio y te divertirás rodando entre dehesas llenas de alcornoques, que dependiendo de la estación del año en la que hagas esta ruta, puedes encontrártelos desnudos, al haberle retirado el corcho de sus troncos.
Desde Santa Olalla comenzamos nuestro regreso a la Campiña sevillana, bajando en dirección Sevilla por la Ruta de la Plata, pero como íbamos con tiempo y con ganas de algunas curvas más, tomamos la A-8175 en dirección Almadén de la Plata, antes de llegar a El Ronquillo (lo confieso: tengo debilidad por el tramo que conduce hasta el cruce de Castilblanco de los Arroyos). Al llegar a Castilblanco, seguimos en dirección sur pasando por Burguillos hasta llegar a La Vega del Guadalquivir, desde donde hicimos nuestro regreso habitual por Brenes y Carmona.
Y hasta aquí esta ruta. Espero que te animes a hacerla, porque no te arrepentirás y te divertirás seguro.

Nos vemos en la carretera